Diagnóstico
Lardero no sufre despoblación; su problema es casi el contrario: ha crecido muy rápido y necesita que los servicios, la movilidad y la vida municipal avancen al mismo ritmo. Muchas personas viven en Lardero, pero trabajan, estudian, compran o hacen parte de su vida diaria en Logroño, lo que genera una dependencia funcional clara.
La movilidad sigue siendo una cuestión central, especialmente en las zonas nuevas. También lo son la conexión entre barrios, el comercio de proximidad, los equipamientos públicos, la vivienda y la construcción de una identidad compartida entre el casco tradicional y los nuevos desarrollos residenciales.






