Diagnóstico
Logroño concentra servicios, población y actividad, pero eso no significa que tenga resuelto su futuro. La ciudad crece de forma moderada, envejece y arrastra un saldo natural negativo. Al mismo tiempo, muchos jóvenes formados siguen mirando hacia ciudades con más empleo, mejores salarios o proyectos profesionales más amplios.
La vivienda se ha convertido en una preocupación central, especialmente para jóvenes y familias que quieren quedarse. A ello se suma la necesidad de mejorar la movilidad metropolitana, cuidar el comercio local, reforzar los barrios y convertir la capital en un espacio con más empleo cualificado, más innovación y más capacidad real de retener talento.










