Diagnóstico
Ocón vive la realidad de muchos territorios rurales pequeños: poca población, núcleos dispersos, envejecimiento, dependencia del coche y dificultad para sostener servicios cotidianos. No es un municipio sin identidad, sino un valle con mucha personalidad que necesita más capacidad para mantener vida en sus pueblos.
La fragilidad está en el relevo generacional, la vivienda disponible, la movilidad, el acceso a servicios básicos y la falta de actividad económica suficiente. La cercanía relativa a otros núcleos no resuelve por sí sola la vida diaria si no hay transporte, conectividad, atención cercana y apoyo a quienes quieren quedarse o volver.






