Diagnóstico
Galbárruli mantiene actividad agraria, bodegas, pequeños negocios y proyectos culturales, pero su comunidad residente ha descendido de 79 habitantes en 2024 a 70 en 2025. Esa pérdida debilita la capacidad para mantener vida cotidiana en dos núcleos y dificulta el relevo de las actividades que todavía sostienen el territorio.
El consultorio funciona media hora a la semana y la atención social dispone también de un horario limitado. La fibra óptica, el autobús escolar y la línea rural hacia Haro son apoyos importantes, pero estudiar, comprar, trabajar o acceder a atención sanitaria continuada sigue exigiendo desplazamientos. La dificultad no está en la falta absoluta de recursos, sino en sostenerlos con una población cada vez menor.





