Diagnóstico
Calahorra mantiene peso propio, pero arrastra una preocupación de fondo: la sensación de que Rioja Baja pierde fuerza frente a Logroño en decisiones clave. El debate sobre el Hospital expresa muy bien esa tensión, porque no se trata solo de sanidad, sino de centralidad, autonomía y confianza en el futuro de la comarca.
La ciudad también necesita consolidar empleo de calidad, modernizar su tejido industrial y agroalimentario, aprovechar mejor el suelo empresarial, reforzar el comercio local y cuidar la conexión entre el casco histórico, los barrios, los polígonos y los servicios. Calahorra tiene activos suficientes, pero necesita una estrategia más ambiciosa.

