Diagnóstico
Alesanco mantiene una base local valiosa, pero su equilibrio es delicado. La población permanente es reducida, los servicios dependen de una masa crítica limitada y muchas necesidades de la vida diaria obligan a mirar hacia Nájera o Logroño. El consultorio, la farmacia, los bares, los pequeños negocios y las asociaciones son importantes porque no solo prestan servicios: mantienen vida de pueblo.
El riesgo de Alesanco es perder autonomía poco a poco: menos relevo, menos comercio, menos actividad diaria y más dependencia exterior. No es un territorio abandonado, pero sí un pueblo que necesita cuidados constantes para no debilitarse.





