Diagnóstico
Arenzana de Arriba conserva una base agrícola activa, pero su comunidad residente es demasiado pequeña para sostener por sí sola servicios, actividad económica diversificada y relevo generacional. En 2023, más de la mitad de la población tenía 65 años o más, mientras que la infancia y la juventud representaban cada una apenas un 6,06 %. El municipio no cuenta con centro educativo, farmacia ni una oferta amplia de servicios cotidianos, por lo que depende de desplazamientos frecuentes hacia Nájera y otros núcleos próximos.
La recuperación desde los 28 habitantes de 2021 hasta los 37 de 2025 es positiva, pero todavía resulta insuficiente para cambiar una situación demográfica muy vulnerable. El riesgo no es que desaparezca su identidad, sino que pierda población permanente y quede reducido progresivamente a territorio agrícola y residencial sin vida cotidiana suficiente.





