Diagnóstico
El Redal mantiene una identidad local clara, pero su equilibrio es frágil. La población es reducida, la economía depende mucho de la agricultura y de actividades vinculadas al campo, y buena parte de los servicios de mayor alcance obligan a desplazarse hacia Murillo, Ausejo, Logroño o Calahorra. El consultorio existe, pero con horarios limitados dentro de la Zona Básica de Salud de Murillo.
El riesgo principal no es solo perder habitantes, sino perder vida cotidiana: menos comercio, menos relevo, menos actividad diaria y más dependencia del coche. La pérdida de servicios locales, como ocurrió con tienda y bar, muestra hasta qué punto cada cierre afecta al conjunto del pueblo.






