Diagnóstico
Pinillos vive una situación de fragilidad extrema. Su población es mínima, la economía local se apoya básicamente en la ganadería y el aprovechamiento forestal, y la mayoría de servicios dependen de otros núcleos. La atención sanitaria aparece vinculada al consultorio de Torrecilla, lo que refleja esa dependencia cotidiana.
El problema de fondo no es solo perder vecinos, sino perder funcionalidad como pueblo: menos actividad diaria, menos relevo, más dependencia del coche y más dificultad para mantener vida durante todo el año. El transporte rural bajo demanda ayuda, pero no sustituye una conexión estable y útil.


