Diagnóstico
Santo Domingo de la Calzada tiene una posición fuerte, pero no puede confiarse. Conserva servicios, comercio, educación, sanidad, patrimonio y atractivo turístico, pero necesita que esa centralidad se traduzca en más empleo estable, vivienda accesible, actividad económica y oportunidades para jóvenes y familias. La ciudad ha recuperado población en los últimos años, aunque todavía no alcanza los niveles que tuvo antes de la última década.
El riesgo no es desaparecer, sino perder peso real como cabecera: que el turismo crezca, pero el comercio cotidiano se debilite; que haya patrimonio, pero falten oportunidades; que los pueblos del entorno sigan mirando a Santo Domingo, pero la ciudad no tenga suficiente músculo económico para responder.




