Diagnóstico
El problema de este territorio no es solo que tenga pocos habitantes, sino que ha ido perdiendo escala para sostener vida diaria en muchos de sus pueblos. Anguiano mantiene centralidad, identidad y tirón, pero el resto del alto valle vive con núcleos muy pequeños, más dependencia del coche y más necesidad de salir fuera para parte de los servicios.
La carretera vertebra, pero también deja claro lo expuesto que está el territorio en invierno y lo fácil que es quedar lejos de todo cuando falla la movilidad. La escuela y algunos recursos se sostienen gracias a fórmulas compartidas, lo que demuestra resistencia, pero también fragilidad estructural. La tensión real aquí es clara: mucha personalidad territorial y poca masa crítica.



