Diagnóstico
Canillas de Río Tuerto mantiene una actividad agraria y laboral apreciable para su tamaño, pero la población permanente ha vuelto a reducirse después del aumento registrado en 2023. Pasar de 50 a 38 habitantes en dos años deja una base muy limitada para sostener relevo, vida comunitaria y servicios cotidianos.
El municipio conserva consultorio y botiquín, pero no dispone de colegio, farmacia completa ni entidad bancaria. La atención sanitaria especializada, la educación, las compras y numerosos trámites dependen de Nájera y de otros núcleos próximos. La conexión interurbana mejora esa relación, aunque no elimina la fuerte dependencia del coche. El riesgo es que el campo, la bodega y el patrimonio continúen activos mientras disminuye la comunidad que vive allí durante todo el año.





