Diagnóstico
San Vicente cuenta con una fortaleza económica, patrimonial y de servicios poco habitual en un municipio de su tamaño. Mantiene colegio, escuela infantil, atención sanitaria, residencia de mayores y actividad comercial, mientras el viñedo y las bodegas generan empleo, inversión y reconocimiento exterior. Sin embargo, esa potencia no garantiza por sí sola el relevo generacional ni una comunidad más equilibrada.
La población ha repuntado recientemente, pero persisten la concentración económica en torno al vino, la dependencia exterior para servicios especializados y la dificultad de mantener vida permanente en Peciña y Rivas de Tereso. A ello se suma la necesidad inmediata de asegurar y reconstruir el recinto amurallado afectado por el derrumbe de 2026.






