Diagnóstico
El Alhama-Linares no es una comarca sin centro, pero sí una comarca con centro frágil. Cervera sigue cumpliendo función comarcal y eso sostiene buena parte del territorio, pero fuera de los núcleos principales la pérdida de escala es muy visible. La sierra alta tiene poca masa crítica, la dependencia del coche es muy fuerte y la vida cotidiana se vuelve más difícil cuando fallan servicios, conectividad o relevo. A la vez, la comarca tiene activos muy valiosos -Contrebia, Cornago, las piritas de Navajún, la Reserva de la Biosfera- que siguen funcionando más como potencial que como base suficiente de desarrollo estable. La tensión real aquí no es solo la despoblación: es la dificultad de convertir una identidad potentísima en una autonomía territorial sólida.


