Diagnóstico
El Alto Cidacos no tiene un problema simple. No es una comarca caída, porque Arnedo sigue funcionando como motor industrial, comercial y de servicios. Pero tampoco es un territorio equilibrado. La mayor parte de la población y de la actividad se concentra en Arnedo y, en menor medida, en Quel, mientras el resto del valle se mueve en escalas muy pequeñas y depende mucho de la cabecera para la vida diaria. A eso se suma una vulnerabilidad muy concreta: cuando falla la LR-115, falla buena parte de la conexión del territorio. Y junto al peso histórico del calzado, sigue pendiente una diversificación más fuerte que ayude a que la comarca no dependa tanto de una sola base económica ni de una sola ciudad.



